El ahorro de energía

Cómo elegir bombillas de bajo consumo


En el mercado existen varios tipos de bombillas con distintas características, veamos cuáles bombillas elige conseguir un el ahorro de energía.

Bombillas de bajo consumo, las normas
Seguramente conocerás las bombillas incandescentes, las tradicionales, con el hilo interior que se enciende. A partir del 1 de septiembre de 2010 estaba prohibido venderlo para quienes tuvieran una potencia superior a 75 vatios. Desde el 1 de septiembre de 2011, la prohibición se amplió a las lámparas de 60 vatios. A partir del 1 de septiembre de 2012 fue el turno de las lámparas con potencias entre 25 y 40 vatios. ¿Y en un futuro próximo? A partir del 1 de septiembre de 2016, la prohibición se extenderá a las lámparas halógenas de baja eficiencia.

Bombillas de bajo consumo, bombillas fluorescentes
Las bombillas fluorescentes tienen un brillo emitido por un material fluorescente y, por tanto, no por un gas ionizado como en el neón. Su uso permite hasta un 80% de ahorro energético y se puede encontrar en diferentes modelos:
Espiral y barra compactas, son capaces de concentrar el máximo brillo en el mínimo volumen. Están disponibles en diferentes longitudes y son adecuadas para candelabros, apliques y abat-jours;
circulares compactas, están indicadas para evitar rincones sombreados, por tanto, para el baño, cocina, laboratorio etc.
Los globos compactos, se asemejan a las bombillas tradicionales, son menos costosos pero también son los que tardan más en alcanzar el máximo brillo.

Bombillas de bajo consumo, bombillas halógenas
Las bombillas halógenas de bajo consumo constan de uno o más tubos de vidrio que contienen vapores de mercurio, con electrodos en los extremos. Son más caras que las antiguas bombillas halógenas pero el consumo es muy bajo, además tienen mayor luminosidad: por tanto, son aptas para salones, salones, comedores y dormitorios.

Bombillas de bajo consumo, lámparas LED
Las lámparas y focos LED permiten un gran ahorro de energía, duran hasta 100.000 horas y no producen calor. El único inconveniente es que los focos difunden la luz en haces tan necesarios, orientados de diferentes formas, para iluminar un ambiente. Por tanto son aptas para escaparates, acuarios, encimeras, jardines, vestidores y, en general, para aquellos lugares donde no se requiera una iluminación que se caliente.



Vídeo: Comparar Focos LED - diferencias en brillo (Septiembre 2021).