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Agua del grifo y mal olor


¿Qué es más desagradable que asociar agua del grifo y mal olor? Nos acercamos al fregadero del baño o al fregadero de la cocina para lavarnos, para lavarnos, con la idea de limpiar y nos ataca un hedor, nada más molesto. Sin embargo, puede suceder si el agua que fluye por nuestras tuberías apesta. Puede haber muchas razones, pero en la mayoría de los casos se puede encontrar una solución y agua que sea agradable, en algunas zonas incluso potable.

Agua del grifo y mal olor

Cuando el agua pasa por las tuberías para llegar a nuestros hogares, puede sufrir alteraciones y es precisamente por eso que a menudo llega cloro añadido, para evitar que suceda. Sin embargo, hay ocasiones en que este mismo cloro crea problemas y le da mal sabor al agua aunque no esté en grandes cantidades. Muchos lo llaman "olor o sabor a lejía", de hecho puede parecerlo, ciertamente no un olor agradable.

Si no es cloro, en la base del hedor puede haber la presencia de otros elementos igualmente no deseados pero menos extendidos, como por ejemplo nitratos, plomo, azufre y arsénico. Se deben a algas, pesticidas y bacterias, pueden alterar las características organolépticas del agua y dar lugar a malos sabores y olores. El agua que sabe a huevo podrido, por el azufre, es bien conocida. Un clásico.

Agua del grifo: responsabilidad

Cuando nos damos cuenta de que nuestra agua apesta, ¿qué podemos hacer? No debemos culpar a las administraciones y organismos públicos porque no tienen ninguna responsabilidad en esta situación, aunque sea muy desagradable. LEl agua se altera en las tuberías., se trata para que sea potable y en estas fases puede tomar mal olor. Lo primero y más importante que debe hacer es comprender por qué sucede esto. Necesitamos un análisis técnico por parte de un experto que pueda identificar la causa, es un primer paso hacia la solución.

Lo ideal sería poder beber el agua de nuestros grifos, supondría consumir mucha menos agua embotellada. Hoy Italia es uno de los países donde más consume y ahora sabemos bien que sería mejor evitarlo porque este material es altamente contaminante y resistente. Los datos nos dicen que Italia es el primer país de Europa y el tercero del mundo, detrás de México y Tailandia en el consumo de agua embotellada.

Agua del grifo y mal olor: que hacer

Hasta la fecha, la calidad deel agua del grifo está muy controlada y regulado por el Decreto Legislativo 31/2001, que implementa la Directiva Europea 98/83 / EC, regula el campo del agua potable. Sin embargo, no es seguro que en nuestros hogares haya agua que sea buena para beber y también para cocinar, en ocasiones es necesario dar un paso más realizando un análisis específico, sobre todo si tenemos malos olores.

Para tener agua utilizable, no es necesario utilizar agua embotellada que implicaría un gasto pesado y también un vergonzoso impacto ambiental. Hay formas mucho más sencillas de resolver el problema "subyacente" para que el agua potable fluya de nuestros grifos.

El agua microfiltrada puede ser la solución ideal para libéralo de los malos olores y conviértalo en potable directamente del grifo. Existen muchas soluciones en el mercado, entre las más efectivas se encuentra la ósmosis inversa que elimina tanto los olores como los sabores desagradables.

En presencia de agua demasiado rica en piedra caliza, podemos pensar en confiar en un suavizante que, gracias a sus resinas de intercambio iónico, reduce la dureza, elimina los depósitos de cal y mejora la calidad general del agua. Además de obtener agua que no huele y no tiene mal sabor, también podemos proteger nuestras tuberías y nuestros electrodomésticos, eliminando una posible causa de daño y mal funcionamiento.

Agua del grifo: ¿a que sabe?

Echemos ahora un vistazo a los olores que más a menudo podemos encontrar en el agua que ha sufrido alteraciones, antes de llegar a nuestro grifo.

Muy a menudo puede saber a tierra o moho, esto no ocurre por el cloro sino por una sustancia llamada geosmina que se origina por la actividad de las algas. Lo podemos encontrar en las aguas de origen superficial que pueden adquirir la característica sabor terroso y mohosoay para eliminarlo podemos utilizar carbón activado.
Otro olor que se menciona a menudo es el de los huevos podridos. Hay balnearios donde es bueno que los haya pero ciertamente no en nuestros hogares cuando tal vez estemos cocinando o lavando. Este olor está ligado a la presencia de trazas de sulfuro de hidrógeno y se puede combatir con carbón activado y cartuchos con zeolita de manganeso.

Menos frecuente pero todavía molesto es el sabor de la medicina, vinculado a la presencia de cloro que se utiliza para desinfectar el agua y que puede quedar en trazas. El cloro por sí mismo no debería tener este efecto, el problema es que interactúa con la materia orgánica presente en el agua dando lugar a subproductos que son la base de los malos olores. Si sentimos olor a medicina, es culpa de los clorofenoles, se puede utilizar un sistema de filtración de carbón activado de buena calidad para solucionar el problema.

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Vídeo: Residentes de Austin reportan mal olor en el agua del grifo. (Diciembre 2021).